
Ayer lunes -19 de octubre- comenzamos el segundo curso del club de lectura de Casalarreina con una lectura especial: «La criadora» de S.H. López-Pastor.
Sucede, a veces, que la literatura se cría en barricas de roble
Esta novela ambientada en Haro, todavía nos sigue dejando buen sabor de boca. Una tercera edición y varios encuentros en diferentes clubes de lectura nos acompañan desde que lo publicamos- allá por mayo del 2019– y seguimos recibiendo invitaciones y comentarios que animan a continuar:
En las primeras páginas me sentí perdida, pues no sabía qué es lo que me iba a encontrar. Luego la historia me atrapó….
¡Qué historia tan distinta!
Cuánta imaginación, para dar forma al relato sobre un entorno que todas conocemos…
Al final te sientes como Astrid, con ganas de soltarlo todo y ser libre finalmente… Es un canto a la libertad…
Fue así como, animados por este nuevo comienzo de curso, los meses previos se decidió visitar los escenarios emblemáticos del relato: el Barrio de la Estación, el puente de Briñas, la atalaya de la Capital del Rioja, la iglesia de Santo Tomás, la calle Las Cuevas, etcétera. Sin embargo, debido a una lluvia insistente y a un frío propio de un tardío otoño, se decidió trasladar la excursión hasta un local de Casalarreina, al resguardo de la intemperie.
Entre algunos cafés se habló de esta obra donde sus primeras páginas nos trasladan al año 1891. Como sabéis, Haro fue el primer punto del país que llevó electricidad a muchas de sus calles en ese periodo, también que tiene la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo, y que el ferrocarril tuvo mucha relevancia para la prosperidad de una región a la que acudieron los franceses tras verse afectados por la filoxera y quedarse sin gran porcentaje de sus viñedos. Ellos, entre otras cosas, trajeron sus técnicas bordelesas y un más que relevante empujón económico.
Pues bien, en esta primera parte y entre estos datos las lectoras del club conocieron el singular método de ‘La criadora’, descrita por su autor como una inquietante forma que merodea por las bodegas para dar excelencia a los caldos durmientes. Pero, como se verá, también encierra su lado más oscuro en el subsuelo de este increíble territorio proclive a ser novelado.
La segunda y la tercera parte de esta obra nos trasladan a La Rioja actual. Allí, una joven pareja vasca adquiere un pequeño calado en la calle Las Cuevas y, gracias a la influencia del vino modificado por ‘La criadora’, con el tiempo crea un gran emporio vitivinícola capaz de hacer sombra a la competencia, siempre con la ayuda de Astrid, la protagonista principal.
Astrid, de una forma extraordinaria, conocerá dos siglos diferentes y se confrontará con esta sombra que no solo se interesa por dar propiedades tan magnánimas como extraordinarias a los vinos. Disyuntiva ésta, donde las lectoras sacaron mucho jugo. Y entre vino, pastas y demás aperitivos, brindamos todos por aquellas que cumplieron años en este mes de octubre, por las nuevas incorporaciones, por este nuevo relato que se suma a los anteriores y por un nuevo curso repleto de futuras lecturas en Casalarreina. Porque una nueva aventura acaba de comenzar.
¡Gracias a las participantes!
¡Nos leemos?

