
Hoy 15 de octubre celebramos el Día Internacional de las Mujeres Rurales. Y para celebrarlo, la semana pasada nos fuimos hasta Salamanca nada más y nada menos. ¡A la misma universidad de Salamanca! Porque desde allí, entre las facultades de Ciencias Sociales, Filosofía, Medicina y demás humanidades, el jueves 8 de octubre celebramos a nivel estatal este día tan necesario de la mano de Fademur.
Frente al auditorio que albergó todas las actividades se instauró un mercado artesanal que tuvo representación de todas las comunidades del país. Las artesanas rurales mostramos nuestros trabajos y proyectos. Coincidimos en los estands con algunas Guardianas de la Cultura (programa en el que Ainara ha participado en los últimos meses), como Mondomanzana, en Asturias, que utiliza los deshechos de la sidra para realizar pendientes, colgantes y demás artículos de joyería. Compartimos caseta con Carolina, de FestivoDesign, una diseñadora de Extremadura que hace cosas súper chulas y originales. También hubo casas rurales del payés de Cataluña, lanas de distintas procedencias, aceites, almendras de Toledo, prendas de moda únicas de Extremadura y, cómo no podía faltar… de La Rioja se mostró nuestro vino de la mano del proyecto Guardaviñas.
Literaria Kalean, tras la llamada de Fademur Rioja tampoco quiso perderse este evento. Sobre todo porque era una oportunidad única para exponer nuestros títulos, destacando la colección infantil «Jairo y Lucía nos cuentan La Rioja»; colección que pretende dar visibilidad al trabajo de la mujer rural de la comunidad. Porque como ya sabéis, a día de hoy contamos con cuatro cuentos:
«La espina del esturión» un relato que nos invita a conocer Pradillo y sus fiestas de almazuelas colgadas.
«La geniecilla cantera» donde Adriana nos anima a recorrer el valle del Oja en busca de mariposas de piedra labradas por ella misma.
«La cabrera de la calle sin salida» donde Flores, esta nonagenaria nos muestra las peculiaridades de Cervera del río Alhama.
Sin olvidarnos de nuestro cuarto título «Las últimas tratantes de Ventosa», donde descubrimos que el oficio de tratante no se limitó solo a hombres.
Y respecto a esto último, nos hizo mucha ilusión hallar a Lourdes en Salamanca. Ella es una mujer tratante, de las de verdad. Y ella se dedica en la actualidad a realizar tratos por las localidades de su región para intercambiar sus productos. Además, nos encantó que Lourdes se llevara dedicado un cuento de «Las últimas tratantes de Ventosa» (arriba en la foto). Todo un honor.
Desde aquí queremos felicitar a cada mujer que vive y emprende en su pueblo con esa ilusión por vivir de un modo diferente. Y no cabe duda de que estos encuentros sirven para que cada día seamos más y más visibles.
Gracias a Salamanca, a la universidad, porque los días 7 y 8 de octubre se llenó de experiencias de mujeres rurales, conferencias y ponencias diversas para decir muy fuerte que el mundo rural se encuentra muy vivo.
Y por supuesto a Fademur, organizadora del evento, por acoger a tanta gente interesada en saber sobre las mujeres en el medio rural y por ser partícipe y colaboradora de nuestra colección ‘Jairo y Lucía nos cuentan La Rioja’.
Como veis, hasta la literatura tiene su huequecillo en este mundo rural. Porque, como siempre decimos, hoy leer es más necesario que nunca.
Y nosotros lo vivimos desde nuestro pequeño rincón:
Un entrañable municipio riojano de poco más de cien habitantes.
¡Nos leemos?


