Reencuentro con «Igual a ti»

El viernes pasado sucedió algo que teníamos en mente desde hacía ya algún tiempo porque ni que decir tiene que nuestros amigos de la asociación «Igual a ti», nos dejaron huella. Y lo hicieron hace ya unos cuantos años cuando viajamos juntos hasta Cornago para documentarnos sobre la creación de uno de los cuentos que se incluyen en «La Rioja y sus pueblos entre cuentos Vol. 2». Desde Literaria Kalean, siempre recordamos aquellos momentos en los que un abundante grupo dividido entre escritores e ilustradores, utilizamos nuestro tiempo para dar forma a un relato referido a este bonito pueblo riojano y su imponente castillo. Además lo hicimos capitaneados por Arancha, nuestra guía particular.

Es un cuento que se titula «El castillo de la luna» y está también escrito en lectura fácil.

De hecho, a lo largo del tiempo y en tanto que recorremos la región con nuestra literatura errante, muchas veces nos hemos reencontrado con miembros de «Igual a ti» que representan al grupo, para recordar aquellos momentos y mostrarnos su cariño.

Y la excusa no podía ser mejor que la presentación de nuestra nueva colección Jairo y Lucía nos cuentan La Rioja. De esa forma, tras hablar con Ana Ayensa, como coordinadora del grupo de Pueblos, fuimos a Logroño el pasado viernes para hablar de los títulos «La espina del esturión» y «La geniecilla cantera». Lo hicimos encantados ante un nutrido público y así supimos de Margo, artesana textil y sus almazuelas y de Adriana, esta vecina de Ojacastro, protagonista del segundo título, que nos anima a conocer el valle del Oja a la vez que buscamos las mariposas de piedra.

Como veis, Jairo, el duendecillo de la vid y Lucía, su inseparable amiga, la cigüeña de alas moradas, están dispuestos a dar visibilidad al trabajo de la mujer rural en la actualidad y recorrer así pueblos, bibliotecas, colegios, asociaciones… para transmitir que el medio rural riojano está repleto de experiencias por descubrir.

Qué nos deparará el futuro. De primeras, los propósitos son muy halagüeños. Y es que, dos horas y media, no nos cabe duda, dan para mucho. Y es que se avecinan nuevos proyectos. Ya os iremos contando…

¡Nos leemos?

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