
El club de lectura de Casalarreina va tomando velocidad de crucero. Y lo hace de la mano de su segunda lectura con el título «Del color de la leche» de la escritora Nell Leyshon.
El pasado lunes 15 de diciembre una buena cantidad de lectoras mayoritariamente se congregaron en la sede de la Asociación de mujeres de la localidad, para destripar los intersticios de la tercera obra de esta escritora británica. Nell Leyshon, de la mano de Mary, una niña de quince años, nos sumerge en la Inglaterra rural de 1830, de manera magistral. Primavera, verano, otoño e invierno. Mary, desde su perspectiva, a través de su puño y letra, describe durante las estaciones de un año completo su compleja y dura historia. Ella posee el pelo tan blanco que se diría de leche. Además, debido a su cojera y esa imposibilidad de realizar las labores del campo le hacen servir en la casa del vicario. Allí aprenderá a leer y a escribir. Dos tareas que le abren las puertas para conocer su dura realidad. Pero ahí no acaba la cosa… Dejamos al lector que se adentre en esta historia que bien merece su lectura.
Las intervenciones de las participantes no desmerecieron en esta segunda sesión, donde se habló de violencia de género, de la opresión, de la importancia de la alfabetización para ser conscientes del mundo que nos rodea. La influencia que en nuestros días están teniendo la tecnología y ese decaimiento de la comprensión lectora de nuestros jóvenes. Y sobre todos los temas, el papel de la mujer tanto en la época del relato como en nuestros días. Un texto duro, permeable, por la manera de dirigirse al lector de la mano de la protagonista, que nos dice que la vida, pese a su devenir, sigue teniendo aún hoy en nuestros avanzados días, unos potentes claroscuros.
Como siempre, todo un lujo poder compartir y desentrañar un nuevo relato para decir alto y claro que la literatura, la lectura y este hábito de leer es cada vez más imprescindible en nuestros días.
La siguiente será para el próximo año, pero eso será otra historia. Os lo iremos contando. Entretanto…
¡Nos leemos?