Resultó ser una jornada espléndida, de esas que se agradece el calorcito del sol en la Sierra de Cebollera a estas alturas del año.
En un magnífico lugar: Venta de Piqueras. Rodeados de naturaleza y entre amig@s se desarrollaron diversas actividades referidas a esta labor milenaria de trasladar los rebaños de un punto hacia el destino. En este caso desde nuestra región a Extramadura.
Venta de Piqueras -Lumbreras- siempre ha sido un hito en esos arduos caminos.
Migas de Pastor, calderetas de cordero, degustaciones varias, música por doquier y diversos eventos que incluyen, a su vez, la visita al Centro de Interpretación de la Trashumancia.
Y, cómo no; Jairo y Lucía no quisieron perderse esta fiesta y tras recorrer cielos riojanos aterrizaron para disfrutar de sus aventuras animados por una buena cantidad de ilustradore/as, que no dudaron en explayar sus artes plásticas desde media mañana y hasta bien entrado el mediodía.
Fue un reencuentro con nuevos lectore/as, promoción de las últimas obras literarias en un lugar verdaderamente excepcional. Pese a que Venta de Piqueras se encuentra un poco a desmano, no hay duda de que merece la pena desplazarse hasta allí para disfrutar de una excelente jornada que nos recuerda estos recorridos de los rebaños y esos lugares que servían de referencia para los pastores de la zona.
Una gozada, a su vez, coincidir, tras años, con lectores que de sobra conocen nuestra trayectoria y entablar mágicas conversaciones con ellos. Todo un lujo volver a coincidir.
Todo esto nos indica claramente que es muy probable que repitamos.
Ese mismo sábado al mediodía recogimos pronto despidiéndonos de un precioso ambiente en medio de la montaña, para dirigirnos a las localidades de Briñas y Haro. Y así compartir la tarde junto al Club de Lectura de Treviana paseando por los escenarios de La criadora. ¡Qué mejor inicio de curso?
Pero esta fantástica experiencia mejor nos la cuenta su autor.
Así que si quieres nos leemos en el blog de S. H. López-Pastor.