
Tal y como viene ocurriendo cada final de mes desde hace cuatro años, el pasado sábado, además de dar la bienvenida a la primavera, nos juntamos un bonito grupo de los participantes del club de lectura de Treviana. En esta ocasión, la novela elegida fue Cumbres borrascosas (1847) de Emily Brönte. La obra más importante de esta escritora británica y considerada un clásico de la literatura inglesa.
Hoy de todos es conocido su nombre. Pero hubo un tiempo en que esta poetisa y novelista tuvo que firmar con seudónimo masculino -Ellis Bell-, para publicar su relato y así interceder entre los literatos hombres del S.XIX.
La lectura de Cumbres Borrascosas nos ha llegado en un mes, o meses repletos de borrascas metereológicas que han servido de sustrato para cada una de nuestras apreciaciones respecto a la lectura. Y es grato conocer la diversidad de reacciones de los participantes del club. Pese a que algunos no pudieron con ella, otras la dejaron sin concluir a pesar de llevar buena parte del relato leída, muchos coincidieron también con que la obra está magistralmente escrita, incluso con la dificultad de los nombres ingleses de los protagonistas y las escabrosas ramificaciones de una trama que puede dejarnos, en ocasiones, sin aliento.
Una historia de venganza en la que un idilio imposible de amor entre Heathcliff, como protagonista y Catherine, sirve de base para conocer el modo de vida de mediados del siglo XIX. También el paso de las generaciones, envidias, odio y esa venganza que, tal y como se expuso, no tiene mucho sentido para alcanzar, si no la felicidad, tampoco una sensación que nos aproxime a la serenidad. Un relato rompedor que descolocó de primeras a los críticos para tomar, tiempo después, la grandeza de esta joven escritora. El romanticismo, el estilo victoriano, agónico y devastador muchas de las veces logra involucrar al lector en un ambiente tenebroso y perverso. Sin embargo, el pasado sábado lució el sol y todos lo celebramos destripando esta obra de literatura universal.
La foto que ilustra esta pequeña crónica es la oficial, la segunda, la de color, la que ultima estas líneas refleja lo bien que lo pasamos en torno a la lectura.
Y dejamos las borrascas para sumergirnos en una nueva lectura. Será en abril, mes del libro y la literatura, cuando conversaremos sobre «El amor en los tiempos del cólera», de Gabriel García Márquez.
Ya os lo contaremos.
Mientras tanto…
¿nos leemos!
