
Inmersos en la semana cultural de la bonita localidad de Ventosa, Jairo y Lucía aterrizaron de una manera peculiar en el municipio riojano para disfrutar de un taller especial dentro de esta VI ruta literaria.
Entre los sofocantes calores de la tarde del 14 de julio, las valientes participantes jugaron, crearon y contaron a través de una gincana que consistía en recoger pistas en diferentes obras de la iniciativa 1 KM de arte y así poder escribir e ilustrar un cuento sobre Ventosa. ¡Todo un reto!
La cosa fue que entre las pistas se hallaban el duendecillo de la vid, la cigüeña de alas moradas, el malote Federico Chirinflón con su secuaz compañero el buitre Leonardo, entre otras. Y, con todo ello, en el centro social se abrieron las imaginaciones para crear, ilustrando y escribiendo, un cuento que resultó una inmejorable forma de pasar el rato charlando sobre las tradiciones y patrimonio de los ventosinos en este verano. Nos divertimos escuchando la historia de este pueblo de mano de estas adolescentes que crearon un relato con situaciones rocambolescas, fabulosas y ciertamente entretenidas.
Y antes de concluir estas líneas, queremos felicitar a las narradoras, entre otras cosas, por la ausencia de faltas de ortografía y la implicación en todo lo que se les propuso. La verdad es que esto supone un golpe de atención a aquellos maestros opositores que sí las tuvieron en sus exámenes de acceso. Paradojas de la vida.
De todos modos, nosotros continuaremos en este singular intento de fomento de la lectura y creaciones literarias a través de cuentos y el juego- tan importante para llegar a estas edades- porque, a decir verdad, pronto, Ventosa, nos tendrá algo más que decir al respecto.
¡Gracias chicas por hacer de cada encuentro en Ventosa una tarde de la que salimos con las pilas puestas!
Y gracias a la Asociación Virgen Blanca por crear un verano con tanta actividad en el municipio. Para que luego digan que en el mundo rural no hay ofertas culturales.
Entretanto… desde otro rincón rural, ¿Nos leemos!


