
Como se puede apreciar en las últimas entradas al blog, este mes de abril de 2026 está resultando toda una carrera de obstáculos en torno a la literatura y a las artes plásticas; y es por ello que las crónicas de lo que ha ido pasando se están retrasando.
Con todo, hoy os queremos contar lo que disfrutamos el lunes 20 de abril tanto en Pradejón como en Casalarreina.
El caso es que Literaria Kalean ese lunes previo al Día del Libro voló hasta la localidad de Pradejón, conocida por su cultivo de setas, para realizar en la biblioteca del municipio un par de talleres de ilustración enfocados a alumnos de 6º de primaria del CEIP. José Ortega Valderrama.
Jairo y Lucía tuvieron mucho que ver en un relato que el alumnado se propuso concluir. Hubo quién, además de los dibujos, también se animó a escribir, de su puño y letra, su propia historia. Cada cual, sobre todo los y las más valientes se levantaron de su pupitre para deleitarnos con esas maravillosas historias nacidas de grandes imaginaciones. Fue una mañana cargada de lectura, ilustraciones y preguntas. Muchas preguntas que nos hicieron estos lectores y artistas sobre nuestro trabajo en esto de las letras, porque de sus cabezas bullía en un torrente de cuestiones que nació de la espontaneidad. Y nosotros estuvimos encantados de responder sobre libros, literatura, emprendimiento, proyectos futuros… La verdad es que resultó un lujo haber conocido las inquietudes de estos futuros y futuras artistas.
Y desde Pradejón traspasamos La Rioja para llegar volando, literalmente, a Casalarreina y juntarnos con las mujeres del grupo de lectura.
Allí nos inmiscuirnos en el análisis de un nuevo relato: «El abuelo que saltó por la ventana y se largó» del autor sueco Jonas Jonasson.
Esta divertida y disparatada historia que a través de sus más de cuatrocientas páginas ofrece un repaso al siglo XX y cuyo protagonista es un anciano de 100 años, hizo reír a más de una. El autor, de la mano de Allan Karlsson, nos lleva a descubrir las inclinaciones de diversos dictadores tales como Franco, Stalin, Mao Tse-Tung, acompañados por una singular familia compuesta por personajes de lo más rocambolescos, incluso de Sonia, una elefanta de enormes dimensiones. Allan finalmente nos explica que él solo sabe hacer dos cosas: Convertir la leche de cabra en alcohol, y crear la bomba atómica. Los mandatarios de los países están interesados en solo uno de esos dos conocimientos.
Esta obra sirvió de excusa para conversar, entre otras cosas, sobre cómo se halla el mundo en la actualidad, del paso de los años y del futuro, de la jubilación, la situación actual de los jóvenes, de la educación en nuestros tiempos… Una lectura que dio para mucho y que desde aquí os recomendamos. Y como colofón, disfrutamos de un piscolabis de la mano de dos cumpleañeras habituales al club de lectura: Fátima y Dorita.
La próxima será «Azucre» de Bibiana Candia, pero eso os lo contaremos en mayo.
Solo nos queda dar las gracias a Carmen, bibliotecaria de Pradejón, a los profesores que nos acompañaron; y sobre todo a cada alumno/a de los talleres, porque fueron dos grupos realmente majos y participativos.
Aprovechamos también a felicitar a cada lectora participante del Club de Lectura de Casalarreina, porque las charlas mes a mes cogen más miga. Y es que así, es un honor juntarse para destripar cada relato.
Y en la próxima entrada.. ¡más!
¡Nos leemos?


