
Formar parte del jurado y adentrarse en la lectura de un nuevo relato nos lleva siempre a una sensación incierta. De primeras sólo conoces la edad aproximada del creador o creadora proveniente de la provincia -en este caso de Álava-. La temática libre, pero con estímulos creativos en forma de vocablos que no son de común uso. El título elegido -algunos textos vienen sin título- nos abre las puertas a ese mundo imaginado que nos atrapa desde las primeras líneas. ¿Faltas de ortografía? Sí, claro. Las hay y no pocas. Entendamos que se encuentran en edad de aprendizaje aunque eso no debe limitar las imaginaciones. Y sin embargo ¡hay relatos que no tienen faltas de ortografía! ¡Ninguna! Estos se atesoran pese a que siempre prime el desarrollo general. Se sigue con el párrafo siguiente. En ocasiones te sorprendes modulando una tibia sonrisa. Luego prosigues con la lectura con esa mágica intención de querer conocer la trama. Hay veces que ríes a carcajada limpia para regresar al texto y adentrarte en la conclusión final. Si esta es la adecuada, si el estímulo creativo es superado, si emociona, si la originalidad está a la vista y deslumbra el desenlace, pues a la cola de seleccionados. Las perlas de sudor se acumulan en la frente al verte con varios textos que han llamado tu atención y con esa indecisión de no tener claro cuál va a pasar la criba determinante. Es lo que tiene eso de establecer reglas. En este caso la ortografía toma predominio, pero, como decíamos, no lo es todo porque es algo que, si se quiere, se pulirá con el tiempo. Hablamos de arte, de sensaciones, de libertad creativa…
Tras ese trabajo de selección, el jueves tuvimos el privilegio de poner cara a estos jóvenes talentos. Participantes del concurso promovido por la Fundación Coca-Cola. Son jóvenes que tienen una vida por delante y que, de algún modo, puedes hacerte una precaria idea de su excelso mundo interior por el simple hecho de leer sus textos. Textos que comulgan con un único patrón: viven la vida que les ha tocado vivir. Porque sufren, se divierten, se inquietan, se estresan, aspiran a ideales… Y es que, similares ideales, pese a los tiempos cambiantes, nos llevan a ese adolescente que un día fuimos.
De esa forma, en la mañana del pasado 29 de mayo se congregaron los finalistas, adolescentes venidos del País Vasco, Aragón, Navarra y La Rioja en «Senda Viva«; un lugar mágico colmado de naturaleza. La literatura cobró vida ese día en las inmediaciones del Parque Natural de las Bárdenas Reales -Navarra-. Y lo hizo de la mano de jóvenes talentos, promesa de escritores que utilizaron su creatividad para dar forma a relatos que conquistaron los corazones de los jurados tanto provinciales como autonómicos.
Y os preguntaréis, ¿Qué es el Concurso Jóvenes Talentos de Relato Corto? Un folio en blanco, un estímulo creativo y ganas de dar rienda suelta a la imaginación. Bajo esa premisa, cada año desde 1961, la Fundación Coca‑Cola sigue apostando por los jóvenes convocando el ‘Concurso Jóvenes Talentos de Relato Corto’, el certamen de literatura juvenil más longevo de España, por el que cada año pasan miles de futuros escritores.
Pese al calor creciente, en el cóctel que sirvió de bienvenida, los nervios se percibían por todos los rincones, pero no fue hasta las once y media de la mañana cuando profesores, autoridades, jurados y coordinadores se congregaron junto a los finalistas en la carpa de circo con esa sensación incierta de no saber cual va a ser el añorado colofón.
Las finalistas de esta fase fueron todas chicas. Y todas ellas se congregarán en Madrid a finales de junio para juntarse con más finalistas de otras regiones y así conocer a los relatos ganadores a nivel nacional. Como veis, se trata de toda una aventura literaria que este año celebra su 64ª edición.
Y Literaria Kalean aceptó la invitación a este festival de las letras. Y es que es preciso señalar que Sergio tiene el honor de ser miembro del jurado de Álava desde hace varias ediciones. ¿Cómo desdeñar entonces esta oportunidad de participar en la entrega de premios?
Además, ¿quién sabe? Quizá el año que viene Literaria Kalean podrá clasificar nuevos relatos venidos de nuevas imaginaciones, tal y como lleva haciendo en los años pretéritos. Nosotros estaremos encantados de volver a participar en este tan necesario, como interesante concurso de Jóvenes Talentos.
¡Nos leemos?


